

Uno de los fenómenos que más afecta a la humanidad y más daño causa sin duda alguna es el del hambre. Millones de personas viven el día a día de la desnutrición, una realidad que abarca a países tercer mundistas como: Etiopía, Camboya, Ex Yugoslavia, Ruanda, Haití. Y no tan solo de ellos, si no, que también de cada una de las naciones, en sus sectores mas vulnerables.
Está más que claro que uno de los continentes que más sufre este mal es África, donde cientos de niños y adultos mueren a causa de la carencia de alimentos. En una cifra mas global son 852 millones de personas las que pasan hambre, siendo 300 millones niños. Y más exactos aun, el hambre mata cada cinco segundos a una persona, siendo 18.000 al día.
Según la FAO (Organización de Las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación) 40 países están en una “emergencia alimentaría grave”, necesitando de extrema urgencia ayuda del exterior. Los continentes que encabezan la lista son África y Asia.
Todas estos montos vienen siendo una catástrofe y una lacra para la sociedad. Sabemos que hay millones de personas muriéndose por un trozo de pan, mientras que hay sectores socioculturales de países que les sobra la comida todos los días. Teniendo en cuenta que el derecho de la alimentación es uno de los principios proclamados por: La Declaración Universal de los Derechos Humanos en el año 1948. Mientras que en el año 1974 se crea una Declaración Universal para la eliminación definitiva del hambre y de la mal nutrición. Por cierto son declaraciones que no han ayudado a que los niños de África terminen de soñar y tengan en sus manos un plato de alimentos o quizás una baso de agua.
Si retrocedemos al pasado, en nuestra historia podemos notar que del siglo XIX hacia atrás la mayoría de las personas que sufrían esta lacra era producto de causas naturales; hoy en día las causas son producto del comportamiento humano, como mucho de los medios de comunicación los han suscitado, hasta una carta realizada por el Vaticano enfatiza sobre esta situación.
1 comentario:
Daisy
Que lástima que tenga que congelar. Su trabajo esta bien algo amplio, pudo haber sintetizxado mejor argumentos en su exposición, el análisis me lo queda debiendo.
Carlos Zarate
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